Depósitos anticorrosivos


Producimos diversos modelos de depósitos anticorrosivos que pueden ser utilizados en diversas aplicaciones industriales. Todos ellos presentan una elevada resistencia a productos químicos corrosivos, aunque unos pueden resultar más adecuados que otros dependiendo del uso que se les vaya a dar.

Los depósitos anticorrosivos de polipropileno (PP) son ideales para almacenar fluidos soportando temperaturas de hasta 90 ˚C. Debido a su alta resistencia químico-térmica y sus propiedades eléctrico-aislantes, el polipropileno puede ser utilizado para fines muy variados, que van desde el almacenamiento de agua doméstica, hasta aplicaciones en la industria farmacéutica, química, vinícola o alimentaria, razón por la cual es uno de los termoplásticos más utilizados en la actualidad.

Por su lado, los depósitos de polietileno (PE), están hechos de un termoplástico más blando pero con características similares al polipropileno, como la resistencia a los agentes corrosivos o sus propiedades aislantes. Este tipo de depósitos soporta temperaturas de hasta 80 ˚C y es perfecto para almacenar agua contaminada, para aplicaciones de la industria alimentaria (aceites o grasas) o incluso para el almacenamiento de fluidos corrosivos.

Por último, fabricamos depósitos anticorrosivos hechos en polifloruro de vinilideno (PVDF), un material cuyas propiedades lo convierten en idóneo para el almacenamiento de los fluidos químicos más contaminantes. Presenta una resistencia muy alta frente a elementos ácidos y disolventes, incluso a temperaturas muy elevadas (hasta 120 ˚C), siendo resistente a la abrasión y un gran aislante eléctrico.

Todos los modelos son anticorrosivos, y cada uno de ellos está diseñado contemplando diversos usos y con capacidades que cubren todas las necesidades.

Depósitos anticorrosivos